viernes, 11 de marzo de 2011

Concepto de cultura (Aproximaciones)

¿Cómo entender el concepto cultura?, es una de las primeras interrogantes que podemos platearnos en torno a la resolución del mismo concepto. Definir cultura puede resultar muy complicado, pues nos enfrentamos a una inmensidad de expresiones de la vida del día a día. Algo está claro, y es que cuando hablamos del concepto de “cultura” estamos haciendo referencia a un concepto socio-histórico.

Para poder dar luz a esta inmensa oscuridad en torno al entendimiento del concepto de “cultura”, haremos referencia al desarrollo histórico que hace John B. Thompson, en su libro Ideología y cultura moderna. Teoría crítica social en la era de la comunicación de masas.

Thompson distingue cuatro sentidos básicos al desarrollo del concepto de cultura[1]: concepción clasista, concepción descriptiva, concepción simbólica y concepción estructural. “El primero es el que era aparente en las primeras discusiones de la cultura, en especial en aquellas que se produjeron entre los filósofos e historiadores alemanes durante los siglos XVIII y XIX.”[2] Esto principalmente, para delimitar si era cultura o civilización alemana. Tenían que hacer una diferencia entre lo que se entendía por civilización en Francia y Gran Bretaña, para ello comenzaron a usar el término cultura, pues consideraban que encajaba más en su desarrollo histórico-social. Esto representa un momento clave para la separación entre “cultura” y “civilización”.

La concepción descriptiva se refiere al conjunto diverso de valores, creencias, costumbres, convenciones, hábitos y prácticas característicos de una sociedad particular o de un periodo histórico.[3] Esta concepción se vincula más con el desarrollo socio-histórico que ha tenido el ser humano en sus diferentes grupos sociales. Sin embargo, sigue siendo una concepción de la cultura meramente descriptiva.

La concepción simbólica, desplaza el enfoque hacia un interés por el simbolismo: de acuerdo con ella, los fenómenos culturales son fenómenos simbólicos, y el estudio de la cultura se interesa esencialmente por la interpretación de los símbolos y de la acción simbólica.[4] Es de notar que, esta concepción dejó de ser puramente descriptiva para pasar a entender a la cultura como fenómenos simbólicos, es decir, entender a la cultura como un proceso, y no como un simple hecho.

Finalmente, la concepción estructural de la cultura. “De acuerdo con ella, los fenómenos culturales pueden entenderse como formas simbólicas en contextos estructurados; y el análisis cultural puede interpretarse como el estudio de la constitución significativa y de la contextualización social de las formas simbólicas.”[5] En cuanto a este último sentido básico del desarrollo de la cultura, Thompson supone que, al considerar las formas simbólicas en relación con los contextos sociales estructurados en los cuales se produce y reciben, la concepción estructural de la cultura proporciona una base sobre la cual podemos empezar a pensar en lo que implica el surgimiento y el desarrollo de la comunicación masiva. La cual, es quien produce y transmite esas formas simbólicas.[6]

Es muy acertada la observación de Thompson al hablar del desarrollo y surgimiento de la comunicación masiva, medios que sirven para la producción y transmisión de formas simbólicas. Sin embargo, existe un punto más por resaltar, en cuanto a esta última concepción de la cultura. La cultura es, nuevamente, después de la concepción simbólica, concebida como un fenómeno no como algo fáctico; pero el hecho más relevante, y es el aporte de la concepción estructural de la cultura, es que estos fenómenos se encuadran en contextos estructurados, situación que no pasaba con la concepción anterior.

Ahora bien, hay una fuerte inclinación por adjetivar nuestra cultura como una cultura moderna, esto debido, principalmente, a que, desde fines del siglo XV, la  producción y la circulación de las formas simbólicas han estado creciente e irreversiblemente atrapadas en procesos de mercantilización y transmisión que ahora poseen un carácter global. Claro está, que estas formas simbólicas no proceden de cualquier lugar del mundo. Occidente, especialmente, Estados Unidos ha sido el “elegido” para producir y circular sus formas simbólicas a todo el globo.

Es en este momento cuando estas formas simbólicas pasan a ser parte de lo que llamamos civilización. Cuando las formas simbólicas pierden el sentido de pertenencia y la realidad que les fue dotada por sus creadores, y, en lugar de ello, cumple la función de una “maquinaria” para organizar a nivel mundial la naturaleza, las condiciones de vida y a otros hombres, es a lo que se llama “civilización”.

Es un hecho que no podemos dar una definición exacta de “cultura”, pues caeríamos en la lógica de esa “maquinaria”, que es su contraria. Pero sí, podemos dar una aproximación. El significado de “cultura” dependerá del desarrollo histórico, político, económico y social de cada organización humana. Por lo cual, no entraremos en el incasable debate sobre su significado real,  sólo nos quedaremos con la idea anterior: la cultura tendrá un significado para cada organización humana específica dependiendo de su desarrollo, un desarrollo dialéctico.

Si bien, no podemos dar una definición exacta del concepto de “cultura”. Sí podemos decir que “cultura” y “civilización” no son iguales.

Bibliografía

Thompson, John B., “El proceso de cultura” y “cultura y civilización”, Ideología y cultura moderna. Teoría crítica social en la era de la comunicación de masas, México, UAM-Xochimilco, 2006, pp. 183-190.


[1] John B. Thompson advierte que su objetivo no es proporcionar un examen exhaustivo de los muchos usos, pasados y actuales, del concepto de cultura, sino más bien poner de relieve algunas de las principales líneas de su empleo.
[2] John B. Thompson, “El concepto de cultura”, Ideología y cultura moderna. Teoría crítica social en la era de la comunicación de masas. México, UAM-Xochimilco, 2006, p. 184.
[3] Idem.
[4] Idem.
[5] Ibídem, p. 185.
[6] Idem.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada